Por favor vean esto. Es These New Puritans tocando en el Barbican Centre.

Esto es lo más cercano que ha estadoel pop a la música contemporánea “culta“.

Hay ideas minimalistas y disonancias al por mayor, todo en formato pop.

Hace que mis neuronas tengan erecciones. 

Jack Barnett es un pequeño genio haciendo cosas sin hacer mucho ruido, a su propio tiempo.

Simplemente está buscando traducir todos esos sonidos que escucha en su cabeza.

Ojalá conociera a Richard D. James y colaboraran walgo. 

Yo odiaba la cumbia. Con odio sicarioso. Y no tenía muchas razones para hacerlo. Era una reacción natural. Escuchaba el bajo trotón y me daban ganas de matar costeños a patadas. 

Luego me di cuenta que si me gustaba el ska y el reggae no podía no gustarme la cumbia que musicalmente son muy parecidas. 

Y la abracé y ella se dejó. Luego vine a vivir al DF y escucho cumbia hasta en el eco del aire en los pasillos del metro y pues ya se me pasó el enamoramiento. De eso ya han pasado algunos años. 

El chiste es que si lo que sonara SIEMPRE en los mercados o en las fiestas fuera cumbia rebajada otra cosa sería.

Bailar pedo una cumbia con esas vocales como de retrasado, sentir ese bajo que lento se escucha más primate que de costumbre, debe ser glorioso.

Debe ser porque no lo he experimentado. Ojalá algún día. Este track me lo pasó un buen amigo y pues nada, los invito a que saquen la mois y escuchen ese bajo en su vientre. 

El creativo

De haber sabido que para triunfar en el mundo donde actualmente me desenvuelvo tenía que haber sido el chistosito del salón, mejor no me hubiera esforzado en sacar 10. 

De hecho, ahora que lo pienso, en términos duros, no sirvió mucho haber sido el cerebrito.

En el terreno laboral todos somos iguales. Desde la gata que no sabemos a quién se la está mamando para tener el puesto que tiene (no es un comentario sexista, es un caso de la vida real mía) al CM que muy probablemente tiene problemas mentales. 

Y uno ahí, metido a fuerzas, poniendo malas caras la mayoría de las veces.

Seguir escribiendo

Es curioso. Siento que he dado la vuelta al círculo y estoy en el mismo momento que hace 10 años.

Hace 10 años empecé a escribir en blogspot. Lo hacía por placer. Porque había cosas que necesitaban escribirse. La razón no importa, simplemente requerían un cuerpo y una mente que las materializara.

La mayoría eran pendejadas. Pero eran mis pendejadas. No eran de blogspot. No eran contenido. No querían ser virales. Solo querían ser leídas, primero por mí, luego por algunos de mis amigos y si tenía suerte, por algún extraviado más. 

Ahora, a mis 29, vivo de escribir. Y hacerlo es relativamente fácil, es entretenido, es un proceso de aprendizaje contínuo. El resto: la vida laboral, el tiempo perdido en una oficina, es una porquería. 

Justo como era la escuela, la universidad.

Las dos cosas que más me gustan en la vida después de Luli y la música, es escribir y aprender.

En la universidad aprendía pero no escribía, en el trabajo escribo pero no aprendo (relativamente, seguro algunos entenderán a lo que me refiero).

Al punto que voy es, que lo que ha hecho que no escribiera en estos papeles por años (¿tres, cuatro?) es que ponía expectativas. 

¿Qué escribir que haga que mi blog sea relevante? ¿De qué banda voy a hablar bien? ¿Cómo le hago para que mi blog crezca y se vuelva referencia? ¿Tengo que escribir de pop como si me gustara? ¿Cómo es lo están haciendo los demás? ¿Qué les funciona? 

Y saben, nada de eso importa. No pinche importa. Importa nada. Hay que escribir por el mero hecho de escribir. Como algunos beben, otros invitan a sus amigos a su casa todos los días para no sentirse solos o ponen música a todo volumen para gritar mientras hablan pendejadas tan sólo para no estar a consigo mismos, hay ciertas cosas que se hacen porque así somos.

Así soy. Escribo. No hablo mucho. Pienso mucho y escribo más. Así soy. Ni pedo. Igual que hace 10 años. 

Las cosas son más ligeras cuando no piensas en términos de contenido, de redes sociales, de favs y likes, de si le va a gustar a alguien que no conoces, si vas a tener algún reconocimiento. Las cosas son más ligeras cuando no piensas en los demás, que la escritura es un acto egoísta.

Lo demás es papilla digital. 

Y pues ya. Esto soy yo volviendo a escribir. 

 

Melancolía de la melancolía.

Escucho el nuevo disco una banda de emo llamada Dads. Había escuchado previamente un track brillante cuyo nombre no recuerdo, en realidad no importa, es un mp3 más flotando en el hiperespacio. 

En fin, es raro escuchar este tipo de música a los 29. Hay algo de la vulnerabilidad, de esas melodías francamente melosas gritadas con angustia que siempre me ha atrapado, hasta hoy. 

Hay otro elemento, el más importante me parece, el que me atrae al emo. 

Es el hecho de que hay una melancolía inherente a la música en general. La mayoría de las veces no me gusta ver las letras, ni pongo mucho atención para captar lo que dicen bandas como Dads o gigantes como Jawbreaker.

¿For Want Of? No tengo puta idea de lo que trata y no me interesa en lo más mínimo. Me parece más interesante crear significados propios, construirle bases a esa melancolía falsa en el aire. 

¿Melancolía a qué? Melancolía de la melancolía. De cuando no era un filtro de Instagram. 

¿El disco? Pretty average. Si tuviera 18 lo amaría. Hoy lo escucho y me pone un poco triste. 

Desmaterialízame

Escuché:

Montenegro/Montenegro

El debut de Montenegro empieza con tres notas ominosas y termina en euforia. 

Break it down:

Empezamos con Shoe for the gaze. Guitarras que rugen y juguetean porque Joey Santiago, that is fucking why. Sin palabras, solo riffs.

Con Desmaterialización ya notamos un detalle. No entiendo la mitad de lo que se dice y adoro eso. Es una costumbre poco cultivada en estas tierras el hecho de tratar de no ser tan abiertos con las letras, intentar dar cancha a la interpretación, a que el escucha componga su propia canción. 

La canción se vuelca a dos polos, un riff que vapulea y un coro que recuerda al postpunk que con pocas notas recrea esos momentos de angustia tremenda provocada por una peda mortal ultra divertida en un pésimo momento de tu vida. Es tan feliz y tan jodido. Luego la canción parte a la tierra de la ironía con silbido incluido. 

Seguimos con Solventes. Bellísima y triste al mismo tiempo. Logran congeniar el pop puberto y floral de los primeros Fobia con la melancolía de unos Sunny Day Real Estate menos dramáticos. Ese outro de guitarra al final, tan luminoso, ya ni a Paco Huidobro le sale.

Black Out tiene un intro bien pinche interesante. En unos segundos pasa de Just Like Heaven en versión Dinosaur Jr. a Decepticon de Le Tigre cuando entra una sencilla e infalible figura de guitarra. Pero eso es anecdótico cuando entra la melodía principal y te das cuenta que estás ante una canción pop perfecta. Punto.

Llega The Whip que es un puto malviaje disonante. La canción va creando tensión y más tensión sin llegar a una liberación porque cuando eso pasa, nos encontramos con unas notas ominosas como las del principio del disco y empezamos a bajar avión. 

Bajamos avión y estamos en Punta Cruz. Nos recibe una figura de guitarra cristalina optimista, seguida de una estrofa saturada y saltarina. 

Y luego un coro enorme que suena a celebración. ¿De qué? De la confusión de nuestras vidas. Que cuando se está confundido y no hay respuestas hay que celebrarlo.

Así se siente vivir en el 2014.

Oportunidades de empleo

Escuché:

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The Clash-s/t

Así suena ser joven. Esa masa confusa de sentimientos. La furia, las ganas de (auto) destruir, de buscar el amor aunque no creas en él, de odiar a tu ciudad con empeño y ahínco. Esa energía hormonal que parece eterna (obvio no lo es). Pero sobretodo esa búsqueda de brújula moral. 

Se plantean un montón de preguntas retóricas. Luego creces, buscas trabajo and choose life. Nada vuelva a ser como antes. 

Y en cuanto a esas preguntas retóricas. Ya que sabemos las respuestas, ¿cuántos hemos actuado en consecuencia? 

Nota: Muchísimas veces me veo paralizado ante la siguiente idea: ¿Para que putas escribo de algo que ya se ha dicho miles de veces? ¿Para que aportar una opinión si a nadie le importa? ¿Para que actuar si nada va a cambiar?

Pues bueno, creo que en estos tiempos, la expresión de la individualidad (esa especie en peligro de extinción) es de importancia capital. 

Escribo estas entradas de mi estúpida opinión sobre la música que escucho no para que alguien lo lea. Lo hago para verlo por escrito. Es un testimonio para mi. Para ver que mi voz importa. Me importa a mi. 

Vale verga si alguien más lo lee. Esta ahí. En el éter. Y es mío. 

Eso fue lo que me atrajo de escribir en blogs en un principio. Cuando esto que hacíamos no se le llamaba tristemente “contenido”. 

El hecho de hacer cosas por el hecho de hacerlas. Suena raro en estos días, ¿verdad?

Pero antes de que todo sea monetizado, conservemos este territorio. Usemos sus herramientas y liberemos espacios para nosotros.

Para estas letras y para mi.

Punks atómicos

Escuché:

Van Halen- s/t

Tengo una extraña relación con Van Halen. Los odiaba con Sammy pero el line up original era otro pedo. Recuerdo los videos de Panama y Hot for Teacher. Pure dumb fun. David era larger than fucking live could be. Caricaturesco. Tal vez el mejor frontman para una banda de rockandroll.

Me gustaban pero no lo admitía. Escuchaba punk. Amaba a Nirvana. Era un no-no. 

Después uno recapacita de sus limitaciones autoimpuestas. Y los primeros discos de Van Halen son una joya. 

El riff de Ain’t Talkin’ Bout Love es de las obras más bellas creadas por el hombre. Ojalá alguien lo sampleara y lo pusiera en loop cuando nos sentimos mal. No hay manera de no sentirse un bad-ass cuando lo escuchas. 

Nota: La falta de pretensión que uno percibe desde el presente en este tipo de discos de rock clásico es como cuando ves de nuevo a ese tío medio loco, cuenta chistes y reflexionas: la vida es tan pinche sencilla y puede ser tan divertida para que uno ande con tanta mamada. Por otro lado, en todo, siempre hay pretensión. Esa pretensión que no noto es porque me refugio en discos así para disfrutar de los clichés en lugar de señalarlos y cagarme en ellos como todo fan sano de la música hace con la música actual. 

La música es divertida. Se me olvida a veces. 

Cliff notes

Escuché:

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Jajaja, la portada está bien chaqueta.

El disco un clásico. Todos lo sabemos. Pasamos por él. Pero qué pedo con (Anesthesia) Pulling Teeth. FUCKING INSANE. Cliff inventó a Lightning Bolt en ese track. Ojalá todo el disco fuera así. 

Nota: Odio con toda mi alma a ese pendejo enano danés. Fuck him.